11.8.09

Dos meses



Puta, Mauro, hicieron falta dos meses para que al fin pudiera llorar... qué mierda, con lo que vos sabés que odio llorar. Se me ponen los ojos chinitos y me duele la cabeza. Pero mierda... hoy... puta madre, hoy te extraño como nunca. No sé por qué, tal vez porque se acerca tu cumpleaños o porque el Cali le ganó al América o porque Chávez volvió a joder a Uribe. No sé. Lo cierto es que hoy me hacés más falta que nunca. O tal vez hoy me di cuenta de que en realidad te moriste, weón. Te me fuiste sin decir ni mierda. Ni un cagado "Adiós" con tilde com te gustaba. Nada. Lo último que guardo tuyo es la conversación en el msn que ni en pedo puedo publicar. Con lo que te emputaba que yo publicara nuestras conversaciones en msn... jajaja No lo haría no más para que no se te destemple la gaita allá en la nube que te tocó.

Hoy estuve mirando unos textos tuyos de puño y letra. Te acordás? Cuando me quedé en tu casa en Placilla. Esa casa chiquitita, pero más acogedora que cualquiera de las casas donde viví en Chile. Era una cajita de fósforos, pero nunca nos faltó el calor a pesar de los 4 grados bajo cero que nos asaltaron ese junio. Vos querías comprar una estufa de gas, pero yo te regalé el calentador de ambiente eléctrico. ¿Cómo putas iba yo a saber que eso era más caro de mantener que la estufita? Para mí la vida siempre fue simple y eléctrica. Nadie me enseñó a ahorrar como vos y nadie me enseñó a ser modesto como vos. Por eso nunca olvido Chile, porque ahí aprendí a ser persona, a vivir de lo poco o nada que había, a rebuscármela y a agradecer lo que recibí.

Hoy me encontré una hoja de cuaderno escrita por vos. Tenía un mapa de Viña, un poema y por detrás el score de "bachillerato". Acá le decimos "Stop" pero vos insististe en decir que era un anglicismo injustificado. Me ganaste por 50 puntos. Así cualquiera. Luego nos fumamos un pito y a vos se te bajó la presión.Por viejito, dijiste, pero yo era un año mayor y nunca me dio eso. Te hice tostadas con mantequilla para subirte los colores al rostro. Creo que Juan se las terminó comiendo.Vos no pudiste levantar la cabeza de la almohada. Te cubrí con la cobija de Aladín... la que vos me prestaste para que no me diera frío. Nunca me dio frío durmiendo con vos. Tu calor era suficiente para ambos.

Y ni hablar de lo demás... eso siempre fue lo de menos.

Te acordás el día que murió Malomo... fuiste vos el que me preparó. No me dijiste que estaba muerto aunque ya lo sabías de sobra. Me dijiste que estaba muy mal, que su hijo lo había llevado al hospital. De inmediato supe que era más grave de lo que vos decías. En la voz se te notó.

Igual que el Jorge cuando me dijo que había pasado algo con vos. Nunca me entero de primera. Mejor. Es una mierda tener que dar la noticia. Prefiero que sean otros los que me la den. El Jorge se puso re mal. En serio. ¿Te acordás cuando hablábamos de quién nos iba a extrañar cuando la pelona nos diera la estocada final? Vos siempre dijiste que a mí me iban a extrañar mucho más... ya ves, no fue así. El Jorge lloró. No me consta, pero sé que lo hizo. Es un buen tipo el Jorge. Y te quería a su manera.
Mario me mandó sus condolencias. Me sentí medio viuda. Lo mismo hizo el Quila, Maitencillo y no me acuerdo quién más. Era raro leer sus mensajes. Era como si fuera un chiste. Cantinflesco, como te gustaban a vos. Sentía como si en cualquier momento fueras a aparecer y a cagarte de la risa. Bobadas mías porque vos nunca fuiste de ésos. Vos te escondiste mil veces, pero nunca hacías cagadas con tus clones. Eras miedoso, o leal... no lo sé.

Tu poema:

QUINCE LUCAS

Érase mil veces hombre
y su habitación ensombrecida
sus ventanas de hormigón
y sus sábanas metálicas.

Érase mil veces cigarrillo
y sus horarios a medio consumir
cenizas antibala\bocanada
y artificios evasivos.

Se encadenó al velador
para ordenar la señalética
de su deshabitación la salida
harto de beber ambigüedad.

Érase un televisor florero
y un corazón para sartén
tibia y peroné
y un hombre convertido en artefacto


Si tan sólo hubiera visto la oferta
por quince lucas
se lleva un calienta camas...

Mauricio Meza, Placilla, Valparaíso, Chile. Junio 11 de 2006.

Así eras vos, incoherente. sólo con tu poesía. Una mierda. Nunca la entendí.
Ni siquiera ahora luego de ver la foto en la que aparece el calentador de ambientes. Me costó 30 lucas pero vos dijiste que lo habría podido conseguir por quince.

Después pusiste Claro de Luna y nos abrazamos para dormir...

1 Comments:

Blogger Angie Vázquez said...

En pocas palabras, ese poema habla de él mismo, un hombre solo, que fuma, bajo un techo modesto pero a la vez frío por la misma soledad. Que se desvela, que no come... y sigue fumando... disfrazando sus tristezas, dejando pasar la vida con miedo a enfrentarla. Lamentándose por oportunidades que dejó pasar.

(Es lo que a mi me transmitió su poema)

Que bonitos recuerdos son esos que conservas de él y te agradezco que los compartas. Tú que lo tuviste tan cerca, debes extrañarlo un montón. Mi abrazo solidario para tí.

3:58 p. m.  

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